Sara Irene Nadalutti

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Punto de Encuentro entrevistó a Sara Irene Nadalutti, Escritora del género poesía. Ella es oriunda de la ciudad de Santa Fe, pero reside en la ciudad de Recreo.

1 Parte



2 Parte



¿Por qué y cómo comenzó el interés por la escritura?

“Comencé desde muy chica, siempre me gustó escribir, de alguna manera asentar en la escritura todo lo que percibía de mi alrededor, todo lo que sentía. De alguna manera interpelar la realidad. Son palabras que no la usa, obviamente, un niño o una niña, pero, a lo largo de los años he visto que iba haciendo esa construcción a través de la mirada. Y eso me llevó a tomar como algo natural el hecho de escribir, en este caso poesía”.

¿Por qué la poesía?

“Poesía porque de alguna manera me sentía a fin a ella, a su lenguaje, a su forma de ver, de interpelar la realidad, de reescribirla, de resignificarla y eso es lo que me acompañó durante toda la vida y la verdad que es un gusto, hoy en día, ya un poco más grande, poder tener la posibilidad de compartir lo que escribo a través de mis obras y de mis actividades también”.

Libros publicados y referencia

Sara lleva 3 obras escritas y publicadas. Al respecto expresó “cada uno de los libros marca una etapa y también, si los ves a los tres, si lees a los tres, un crecimiento”.

El retorno de mis alas

Acerca de su primer libro publicado y su referencia Sara nos dijo “El primero se llama ‘El retorno de mis alas’, fue publicado en el 2014, este libro, justamente replanteaba y tenía una compilación de todos los trabajos que había llevado adelante años atrás y que me animé a compartirlos a través de ésta publicación”.

“Es una especie de empoderamiento sobre la mirada de uno, sobre la mirada del otro, visibilizando esa comunicación en ese ida y vuelta. La figura de la mujer, como se ve reflejada hacia el afuera, como se ve reflejada hacia el adentro”.

“También sobre lo que es la violencia, sobre la forma de ver a través de la poesía, sobre este punto, sobre este tema”.

“Y ese libro me trajo muy gratas experiencias, la verdad. Porque fue presentado a través de una invitación en la Escuela Borges y fue presentado en el marco de un programa de no violencia que lleva adelante este escuela en Santa Fe”.



“Éste libro junto con el de otro autor, fue trabajado, fue desmenuzado, compartido a través de videos, reflexiones de los mismos chicos, de los mismos alumnos”.

“Y en esa presentación no solo participaron los chicos de la secundaria, sino también las familias, los padres. Así que imaginate vos que fue una primera experiencia que me llevó a abrirme a un mundo, la del escritor, la del poeta, de una manera totalmente distinta, es decir, ya arrancó interpelando la realidad el libro (…) formó parte de una herramienta de trabajo, ya para poder trabajar y continuar con esta forma de comunicarme con el otro y que el otro también vea que hay otras formas de llevar adelante cualquier tipo de relación, de comunicación”.

“Este primer libro no solo fue presentado ahí, también tuve la oportunidad de ir hasta Paraná, al Hospital Roballos, es un hospital psiquiátrico. Allí se lleva adelante un taller literario con paciente ambulatorios. En este espacio presenté el libro, que fue la verdad una experiencia muy linda. Ese libro fue leído por los participantes, no diría pacientes, los participantes de este taller. La dinámica fue que cada uno leyera un poema, me interpelara como escritora, como poeta, por qué, cómo, cuándo y eso me permitió darme cuenta de que el lenguaje desestructurado que contiene la poesía permite una apertura en el otro y un emponderamiento y una revalorización en el otro, porque los coordinadores de ese taller me decían que les pareció maravillosa la fluidez con la que se llevaba adelante la comunicación, era como sentarnos con un grupo de amigos y charlar sobre poesía y la verdad que eso fue maravilloso. Todo eso trajo el primer libro”.



Cartas del hambre

El segundo libro de Sara se titula ‘Cartas del hambre‘ y sobre el mismo expresó “Plantea una mirada muy social, interpela esta realidad, interpela la mirada que tenemos sobre el cotidiano, sobre como naturalizamos muchas cosas y no emponderamos en nosotros la capacidad de transformar ese cotidiano, esa realidad”.

“Ese libro fue presentado en la Fería Internacional del Libro en Buenos Aires, en Santa Fe, en Recreo mediante la Secretaría de Cultura y también fue como una herramienta de trabajo, eso me permitió llevar adelante otras actividades como ser, talleres literarios en el marco de estos libros, compartiendo justamente con otros escritores, otros poetas, intercambiando miradas, eso fue el segundo libro”.



La muerte del hombre simple

El último libro publicado es ‘La muerte del hombre simple‘ y ella nos manifestó “Como veras los títulos son bastantes significativos”.

El libro “Plantea eso, justamente, como vamos perdiendo la simplicidad de la mirada, la simplicidad con la que concebimos las cosas, con la que interpretamos las cosas, cada vez estamos más complejos y utilizamos esa capacidad de resignificar mal. Por ejemplo en una comunicación yo te digo ‘paz’ y vos quizás podes entender de esa palabra, podes interpretarla de muchas maneras, entonces te das cuenta de que hemos perdido la capacidad de escuchar la palabra. Entre otras miradas que contiene el libro en sí, este último libro que plantea esa perdida de la simplicidad”.



Trabajo social en base a la escritura y literatura

-¿Cómo surge la idea de realizar ese trabajo social y un poco lo que vos decías de interpelar la realidad ya con el primer libro?.

-Justamente en el trascurso de las presentaciones y demás se dio la posibilidad de encontrar gente, también, loca o con esa misma mirada de no ser un escritor o un poeta que participa de un círculo cerrado, un círculo en el que el otro, el que no es parte o el que no lo ve como propia a la literatura no puede participar. Justamente se dio la posibilidad de encontrar un grupo de amigos con los cuales conformamos una asociación civil, una asociación de escritores, ‘Firma de Autor’ se llama. Cuyo objetivo fue este justamente, no cerrarnos, trabajar para la sociedad de distintas maneras, con distintos matices, desde distintas ramas del arte. Salió, gustó, presenté en su momento, y los chicos me acompañaron, esta propuesta de talleres.

El primero fue un taller específicamente sobre lo que es la violencia de género, un taller práctico, literario, en el cual se invitó a interesadas, mujeres que quisieran participar de un espacio, en el cual se pudieran expresar a través de la letra, de la escritura, libre, de manera cómoda, de manera amistosa. Este taller lo llevé adelante con dos coordinadoras, que son María Inés Iacometti y Adelina Alarcón. Este taller se llevó adelante en la vecinal del Barrio Centenario, se hizo toda una difusión para que las interesadas de las zonas aledañas se acercaran, tuvimos una muy linda repercusión, asistentes desde 15 años hasta 60 años, se armó un muy lindo grupo. Se permitió crear este espacio, un espacio de contención en el que salieron muchas cosas, de parte de las talleristas y de parte de nosotras, las coordinadoras.



Este taller a través de la Secretaría de Género acá en Recreo, se trajo este formato acá a Recreo, no se pudo dar en determinado año y el año pasado arrancamos en el SAMCO, pero ya con una temática abierta, un espacio de expresión para todos, mujeres, hombres, niños, adultos. Se llevó adelante en una de las salas del SAMCO con todo el equipo que la verdad, tienen una capacidad increíble, sobre todo una apertura de cabeza, una capacidad para poder incorporar nuevos formatos a todo lo que es la estructura de salud. Aquí se prestó un proyecto explicando por qué era necesario abrir un taller literario en el marco de un sistema de salud, que beneficios tenía, de que manera iba a permitir generar las conexiones necesarias para que el tallerista pudiera encontrar herramientas, quizás terapéuticas en algunos casos, pero herramientas al fin. Y un espacio en donde se sintiera ameno, con amigos, que los están esperando para poder escucharlos y compartir. Más allá de lo que es la estructura de un taller, la parte técnica de un taller, se dio ese espacio para que se pudieran expresar libremente.

El último trabajo que tuve fue presentar el libro, el año pasado, en el SAMCO, en el marco del ‘Día de la No Violencia’, presenté el proyecto ante el equipo y bueno, gustó. Un espacio distinto para presentar un libro, obviamente. Porque no solo nos interpela a nosotros, a quienes nos gusta escribir, interpela la sociedad, interpela las estructuras, que por qué tenemos que presentar un libro en determinados lugares y por que no en otros. Por qué no llevar un libro a determinados lugares o lo llevamos a determinados lugares y no a otros y así… interpelar… Es como una especie, una simple provocación a nosotros mismos, al interrogante que nos vamos generando.

Y es lo que le explique a quienes asistieron a estas presentaciones, el libro es un instrumento de trabajo, la palabra es un instrumento de trabajo, es una forma de visibilizar el valor que le damos a la palabra y la significación que le damos y la libertad de significar que tenemos sobre esa palabra. Esa es la mirada que de alguna manera, tienen estas tres obras y que las he movido en el marco de todas estas actividades, acompañada con amigos, a veces sola, pero siempre en alguna actividad están.

¿A qué se hace referencia cuando decimos que un escritor es independiente?

-Sobre todo lo que tiene que ver con la mirada del escritor, con esa mirada de ese libre albedrío que tiene el escritor, que no escribe para, escribe para sí. Esa es una mirada personal, cada escritor puede darle su matiz a esta definición, pero la idea es esa capacidad de interpelar al afuera e interpelarnos a nosotros.

Punto de Encuentro agradece la predisposición de Sara por su tiempo para esta entrevista.




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